La guerra de Corea, ese conflicto olvidado. Parte 3

China veía con suma preocupación los acontecimientos de su vecino país y en realidad no querían entrar en conflicto con las fuerzas Norteamericanas Mao recién a menos de un año habría derrotado a los nacionalistas de Chaing Kai Shek, confinándolos a la isla de Formosa. La derrota total del ejercito nacionalista fue impedida por los Norteamericanos, quienes claramente establecieron que no iban a permitir el desembarco a la isla. Los Chinos comunistas al no contar con una flota de naves que se equiparara al de los Gringos tuvieron que aceptar la situación.

King quien, seguramente a imitación de Stalin mantenía cierto desprecio por los Chinos, incluso le informó a estos sobre la invasión al sur solo unos tres días antes de iniciarla, tuvo que pedir ayuda a Mao. Ante el descalabro militar Norcoreano, China a través del embajador de la India le hizo saber a Estados Unidos que no tolerarían una invasión hacia Corea del Norte, ellos no estaban dispuesto a tener un país vecino enemigo que pudiera servir de trampolín para una eventual invasión de los Chinos nacionalistas.

Un Syngman Rhe exultante se habrá frotado de manos y de haber tenido bigotes seguramente se los hubiera relamido, no esperó el visto bueno de las Naciones Unidas cuando cruzó la frontera hacia el norte. Luego los Estadounidenses conjuntamente con los países aliados se dirigieron también al norte. Los Norcoreanos ofrecían poca resistencia, sin embargo Mc Arthur cometió un error estratégico, dividió sus fuerzas en tres columnas incomunicadas unas de las otras, seguramente para impedir interferencias por parte de Washington, monopolizando de esa manera la dirección de la guerra.

Mc Arthur

Mc Arthur estaba totalmente confiado en la victoria y desestimó la posibilidad de que China interviniera, tenía un pobre concepto de los combatientes Chinos, el solo conocía a los Chinos del ejercito de Chaing Kai Shek. Antes de la revolución el imperio Chino era un pálido reflejo de lo que por milenios había sido. China estaba fraccionada por señores de la guerra que asolaban ese enorme territorio y cobrando onerosos impuestos, haciéndose la guerra los unos a los otros. Condenando a millones de Chinos a la miseria, en el cual el soberano solo era una figura decorativa.

Con la invasión Japonesa estos grupos se advinieron bien o mal a luchar contra los Japoneses, incluso junto a los comunista de Mao. Al expulsar a los invasores se desató la guerra civil, donde un Mao y sus generales aplicando todos los principios de Tzu Sun terminó derrotando a sus oponentes a pesar de la ayuda militar Norteamericana. El ejercito nacionalista mejor armado solía escapar abandonando incluso sus armas en el campo de batalla para huir más rápidamente del ejercito de campesinos.

Mao y sus generales discutieron mucho sobre su participación en la guerra Coreana, una de las muchas inquietudes era el posible uso de las bombas atómicas por parte de los Estadounidenses. Llegaron a la conclusión que unas bombas no definirían el destino de la guerra, China en esa época era mayoritariamente agraria, por lo que la posible destrucción atómica de algunas ciudades no abarcaría a todo el país. Preguntaron a Stalin si les proporcionaría cobertura aérea, este no se comprometió lo que fue un trago amargo para los Chinos, aunque al final si envió aviadores soviéticos para combatir a las fuerzas de las Naciones Unidas, aunque esto se supo mucho después.

Peng Dehuai

Mao designó al general Peng Dehuai para dirigir directamente la guerra a pesar del disgusto de King Il-sun puesto que el quería comandar a las tropas chinas; Peng estudió a profundidad a su futuro enemigo, sus virtudes, fortalezas y debilidades, llegó a la conclusión que para neutralizar el poderío tecnológico militar muy superior de los Norteamericanos, tendría que evitar el fuego aéreo, atacando solo de noche, además para evitar ser volatilizado por la superior artillería Gringa, tendrían que “pegarse” a los Norteamericanos para que estos por temor de matar a sus propios soldados evitaran su uso y desarrollar una guerra a la cual no estaban acostumbrados, de pelear incluso mano a mano.

Corea del Norte presenta una topografía complicada salpicada de montañas, sus caminos eran sinuosos, esto resultaría una ventaja para los Chinos, debido a que ello dificultaba la movilización del ejercito de las Naciones Unidas, además en cuanto penetraban sobre territorio enemigo sus líneas de abastecimiento también se iban alargando, el traslado de su maquinaria militar se volvía una pesadilla.

Los aliados, a pesar de la topografía iban a todo vapor el 19 de octubre de 1950 tomaron la capital del norte Pionyang, tan seguro estaba Mc Arthur que a sus tropas les motivó para que en vez del uniforme de invierno llevaran el traje de gala pensando en el desfile triunfal, pues Mc Arthur estimaba que en diciembre de ese año sus tropas estarían en casa.

A pesar que del frente los militares empezaron a capturar chinos quienes les informaron a sus captores sobre el apoyo Chino a los Norcoreanos, Mc Arthur volvió a desestimar la información, incluso realizó personalmente un viaje de inspección en avión cerca de la frontera de China, donde su ejercito perfectamente mimetizado con el medio ambiente no se dejó ver.

El 19 de octubre de 1950 una oleada de más de 300,000 Chinos “voluntarios” asaltaron todo el frente de las Naciones Unidas, que algunas de sus tropas incluso habían llegado a pocos kilómetros con la frontera de China, detuvo de golpe la ofensiva y provocó la más larga y humillante retirada del ejercito Norte Americano en su historia.

(continuará).

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