Las leyes y poemas de Solón de Atenas

Solon

En la antigua Atenas, había un ciudadano llamado Solón. Este tipo era todo un personaje: un sabio, legislador y poeta, pero, sobre todo, un maestro en la habilidad de resolver problemas de índole política además de escribir poesía.

Solón de Atenas es considerado, uno de los siete sabios de Grecia, igual que Tales de Mileto a quien ya tuvimos el placer de presentar en este blog.

Se dice que era descendiente de Codro el mítico rey del Atica que se sacrificó para evitar el ataque a su pueblo de parte de los dorios, historia que contaremos en otra ocasión, aunque no hay certeza de esta descendencia pues otros escritores, como Didimo de Alejandría lo hacen descender de Euforión.

No dejó escritos propios, sino que fue recopilado por historiadores y escritores como Heródoto, Plutarco, Aristóteles, Isócrates, Estrabón y otros más. Es de hacer notar que muchas de las anécdotas e historias de Solón pueden ser leyendas o interpretaciones personales de quienes escribieron sobre él.

Doscientos años antes de Solón, allá por el 700 a.C., las ciudades-estado griegas se la pasaban guerreando entre ellas de forma permanente. La sociedad estaba dominada por nobles y aristócratas que mantenían esclavizado al pueblo griego y no existían leyes claras, provocando un malestar que los puso al borde de la guerra civil, así fue que un noble llamado Dracón, recibió el encargo de redactar un código legal en el año 621 a.C.

Sin embargo, este código era muy severo y favorecía mucho a los nobles, (de ahí la expresión “leyes draconianas” cuando son muy severas llegando a la injusticia), la forma de gobierno era una oligarquía formada por nueve hombres que eran llamados “arcontes” y eran quienes gobernaban en la práctica, pero se llegó a un momento en el que nuevamente estaba a punto de estallar una guerra civil y es cuando aparece en escena nuestro amigo Solón.

Cuando todavía era un joven, su familia cayó en la pobreza y por eso se dedicó al comercio y de paso a cultivar las letras y a escribir poemas que lo llevaron a ver la política con más seriedad.

Solón adquirió fama cuando se opuso a que Atenas finalizara por decreto, una guerra con Megara, que se había anexado la isla de Salamina en el mar Egeo. Solón exhortó al pueblo con su poema épico “Salamina” y junto con el general Pisístrato, con quien tenía parentezco, se pusieron al frente del ejército y se recuperó Salamina.

No nos acojonemos
Salamina (fragmento)

Yo mismo como heraldo
he venido de nuestra querida Salamina,
ofreciendo mi canto,
el arte de mis versos,
en vez de un discurso.
¡Querría ser yo entonces Folegandrio o bien Sicinita en lugar de ateniense, cambiando de patria!
Porque en seguida este dicho
se va a propagar por la gente:
«Ese es uno del Atica, de los que abandonaron Salamina»
… Vayamos a Salamina,
a luchar por la isla querida
y apartar de nosotros una infamia terrible...

Antología de la poesía lirica griega traducción de Carlos García Gual

Atenas en el año 594 a.C. vivía una crisis política y social. Por su fama de sabio y moderado, fue propuesto como arconte (uno de los nueve magistrados más altos de Atenas) debido a su prestigio y habilidades.

Había tensiones entre las clases sociales, especialmente entre los aristócratas (llamados eupátridas) y los agricultores empobrecidos, que habían caído en la esclavitud por deudas.

Ante la creciente agitación y el riesgo de conflicto civil, los líderes de Atenas eligieron a Solón como arconte para resolver la crisis. Aunque Solón era considerado un aristócrata, también tenía la reputación de ser un hombre justo por lo que se le confió la tarea de reformar las leyes y el gobierno de Atenas.

Una vez en el cargo, Solón implementó una serie de reformas que se conocen como las “reformas de Solón”. Estas reformas incluyeron la cancelación de las deudas y la liberación de los ciudadanos que estaban en la esclavitud por deudas, la restricción de la concentración de tierras en manos de unos pocos, y la creación de un sistema de clasificación censitaria para la participación política.

Sin embargo, aunque las leyes de Solón buscaban conciliar los intereses de las clases altas y bajas, los nobles se enojaron pues perdían privilegios y los pobres porque no alcanzaban lo que más pedían, el reparto de tierras.

Estas leyes quedaron grabadas en unas tablillas de madera en forma de ábaco, que permitía consultarlas. Las tablillas estaban escritas en griego arcaico y se colocaban en la Acrópolis de Atenas. Lamentablemente, las tablillas fueron destruidas por los persas en el año 480 a. C., por lo que no se conservan. Sin embargo, se conservan fragmentos de las leyes de Solón en la obra de otros autores griegos, como Heródoto y Tucídides.

Escojan su ley

Cuando terminó de redactar sus leyes, Solón las entregó y tomó juramento a los atenienses de que las conservarían por lo menos diez años y se exilió voluntariamente de Atenas por diez años para evitar que lo arrastraran a luchas políticas internas, viajando por toda Grecia, pero eso no ocurrió pues su primo y amigo Pisístrato, que por cierto era hijo de Hipócrates, se había convertido en tirano de Atenas.

Pero no fue un tirano en el sentido que entendemos la palabra actualmente, pues fue buen gobernante, amante del arte y del desarrollo de Atenas, dio beneficios a los campesinos, creó tribunales de justicia, tomando de modelo las leyes que Solón dejó en Atenas, pero dejó en el poder a Hipias su hijo, que se convirtió en un tirano al estilo moderno.

Aunque Solón no estableció una democracia plena en Atenas, sus reformas sentaron las bases para una sociedad más justa y equitativa, y contribuyeron al desarrollo posterior de la democracia en Atenas. Después de su mandato como arconte.

Heródoto, describe en uno de sus libros de la “Historia”, un supuesto encuentro entre nuestro sabio y Créso, que fue el último rey de Lidia, quien por su riqueza y poder, decía ser el hombre mas dichoso del mundo.

Según el relato, Solón, que, como dijimos, viajaba por el mundo griego en sus diez años de autoexilio, visitó Lidia, llegando a la corte del rey Creso y éste le mostró sus tesoros y riqueza preguntándole con intención velada, quién creía que era el hombre más dichoso, esperando recibir él ese adjetivo.

Solón en cambio, le habló de Telo de Atenas, Cleobis y Bitón, hombres, que habían muerto tras alguna hazaña y después de llevar una vida tranquila y gozosa «el hombre era pura contingencia» le dijo y solo se puede hablar de dicha despúes de examinar su vida al morir. Esta respuesta sorprendió a Creso y molesto lo dejó partir. El tiempo dio la razón a Solón, cuando más adelante sufrió la pérdida de su hijo y una derrota militar devastadora a manos del Imperio Persa.

También se dice que tuvo debates con el filósofo Anacarsis sobre el cumplimiento de las leyes por los hombres.

— Te digo que ¡No!

Solón defendía que los hombres cumplen los buenos contratos pues al firmarlos ninguna de las partes tiene interés de romperlos, de igual modo las buenas leyes, todos las obedecerían por sus ventajas, pero Anacarsis lo refutaba, tachándolo de ingenuo por creer que sus leyes por sí solas iban a contener las injusticias y frenar la codicia de los ciudadanos, comparando esas leyes a frágiles telas de araña, que fácilmente se rompen cuando un pájaro o un insecto fuerte, mientras los débiles mosquitos quedan atrapados en ellas, comparando al pájaro con los ricos o poderosos y al pueblo con los mosquitos.

Nietche en su libro “Humano, demasiado humano” nos dice sobre Solón que, “el auténtico hombre de partido ya no aprende, sólo experimenta y juzga; mientras que Solón, que nunca fue hombre de partido, sino que persiguió su meta al margen y por encima de los partidos o contra ellos, es de modo significativo el padre de esa sencilla frase en que se encierran la salud y la inagotabilidad de Atenas: «envejezco y nunca dejo de aprender»“.

El legado de Solón de Atenas es significativo en la historia de la antigua Grecia y la evolución de la democracia. Sus reformas contribuyeron al crecimiento de la democracia en Atenas y en todo el mundo occidental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Todos los derechos reservados Omar Nipolan